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13 Oct El ascenso de los monopolios digitales

El ascenso de los monopolios digitales
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Mientras algunos países tienen una tendencia a prohibir las redes sociales, en junio, Francia hizo noticia por introducir una prohibición diferente respecto a las redes sociales.

¿Se les ocurrió crear un super firewall para que la gente no pueda utilizar los sitios webs de las redes sociales? No. Los reguladores de difusión de televisión y radios francesas acataron que los presentadores de televisión y radio no deben pronuncia las palabras “Facebook” o “Twitter” a menos que sea una mención indirecta a una noticia específica que se relacione con tales compañías. Dicho más simple, los presentadores no tienen permitido decirle a su público que “sigan” una de sus noticias en Twitter, o invitarlos a que den “Me gusta” a la página de Facebook de su canal.

Para mucha gente esta es la pura evidencia de que a los franceses se les da por implementar reglas y regulaciones por pura pedantería. Pero pensándolo bien, ¿es realmente tan ridícula esta regulación? Piénsenlo. Si un noticiario trata de “aconsejar” a su público hacia una marca de bebida particular, la mayoría de las personas pensaría que esto es inaceptable.

Christine Kelly, una portavoz del consejo audiovisual de Francia (CSA) dijo que aparte del aspecto publicitario clandestino de mencionar “Facebook” y “Twitter” en televisión nacional, referirse a estas por nombre demuestra las preferencias por estas dos redes sociales, excluyendo a las demás redes sociales. Kelly dijo:

“¿Por qué dar preferencia a Facebook, que está valuada en millones de dólares, siendo que existen muchas otras redes sociales que están luchando por conseguir un reconocimiento? Eso sería una distorsión de la competencia. Si permitimos que se mencione a Facebook o Twitter en el aire, es abrir la caja de Pandora, las otras redes sociales podrían quejarse diciendo: ¿Por qué no nosotros?”

No sería práctico mencionar todas las redes sociales en la que participa el determinado programa (si es que participa en más de dos), así que tiene sentido quedarse con Facebook y Twitter que entre las dos tienen alrededor de un mil millones de usuarios registrados. ¿Piensan que el punto es tan absurdo? ¿Por qué deberían darle preferencia a dos compañías que ya dominan en sus respectivos espacios sociales?

Claro que nada de esto es culpa de Facebook o Twitter. Los reguladores franceses no estaban prohibiendo el uso de “Facebook” o “Twitter” específicamente, tampoco permitirían que se mencione por nombre “Linkedin”, “MySpace” o “Tumblr”.

Existía una época cuando los comerciales de la nueva música, ya sea en TV, radio o revistas, nos informaba al final: “Disponible ahora en todas las tiendas de discos”. Las instrucciones eran bastante claras; encuentra una tienda de discos e intercambia dinero por el álbum. Si la tienda no tenía tal álbum, pues simplemente busca otra.

Hoy en día es muy fácil conseguir música, y con las descargas digitales, ni siquiera tienes que salir de casa. Pero ahora, vemos más seguido en los anuncios de música una indicación “Disponible ahora en iTunes”. Esto es publicidad completamente gratis para iTunes, simplemente porque ha tenido tremendo éxito, tanto en el mercado de software como hardware. El éxito genera éxito.

Volviendo a las redes sociales, estas solo funcionan cuando la gente utiliza las mismas. En otras palabras, las redes sociales tienden a convertirse en monopolios, la principal razón por la que Facebook seguirá su trayectoria hacia arriba. No tendría sentido comunicarnos con nuestros amigos mediante diferentes redes sociales, y aunque pueden citar a MySpace o Bebo como ejemplos de redes sociales que han fracasado, Facebook llegó al punto sin retorno… es muy grande para parar ahora.

Claro que, existen partes de resistencia alrededor del mundo, como en Rusia, Brasil y algunas partes de Asia donde otras redes sociales son las que dominan. Además de que diferentes redes sociales dominan cuando sirven un propósito distinto, tal es el caso de Linkedin para las empresas, Youtube para los videos y Twitter para el microblog. Pero definitivamente podemos ver el efecto de monopolio que se apodera dentro de la esfera social en Internet.

Pasemos a Google. Google es el dueño de las búsquedas. Pero también se ha ramificado hacia otros productos, comprando Youtube, ofreciendo el Gmail, creando un sistema operativo que sirve de plataforma para millones de celulares e insertándose en negocios con una gama amplia de aplicaciones. Cualquier compañía que logra entrar en los mercados de negocios y consumidores, seguramente será un ganador, y Google se ha convertido cada vez más omnipresente, ya sea por desarrollo interno o adquisiciones.

Es más, ha trascendido su raíz de ser un sustantivo, convirtiéndose en un verbo. ¿No sabes algo? Fácil, “googléalo”.

Las indicaciones “Ahora disponible en iTunes“, “Síguenos en Twitter”, “Dale Me gusta en Facebook” o “Suscríbete a nuestro canal en Youtube” finalmente lo que hacen es alimentar y perpetuar a la máquina del monopolio.

El Internet abrió el comercio y permitió a las empresas entrar a diferentes mercados. Nadie niega los efectos positivos que el Internet ha tenido. Finalmente permite el comercio libre, ¿cierto? Entonces ¿por qué la Web se está convirtiendo en un tribunal de monopolios digitales?

Facebook y Google están invadiendo cada orificio de la Web. A Apple le está yendo muy bien en los mercados de software y hardware, mientras Amazon se apodera de las ventas al por menor, y ahora más con el anuncio del Kindle Fire.

Eso que no hemos siquiera menciona al gigante Microsoft, con sus miles de patentes, o al gran eBay. Empresas que monopolizan sus respectivos espacios durante ya varios años.

Pero el Internet no es un monopolio. Es un oligopolio que consiste de varios monopolios de diferentes industrias digitales, y la razón de que esto ocurra no es tan complicada.

El éxito genera éxito, esto es algo que sostiene la mayoría de los monopolios, estemos hablando de lenguajes predominantes, especies biológicas, o compañías de tecnología en Internet. La hegemonía proviene del éxito, y ciertamente no es algo único de la era del Internet. En esta era, todo se convierte más conveniente para los consumidores. Si existe un solo lugar para comprar libros, escuchar música, mirar películas, chatear con los amigos y navegar la Web, ¿por qué debería haber más de uno? Los consumidores no quieren diferentes sitios para diferentes cosas. Los consumidores quieren conveniencia.

 

Pasaje del artículo por Paul Sawers, editor de The Next Web.

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