16 Jun La inseguridad del futuro: las ‘casas inteligentes’ no son a prueba de hackers

La inseguridad del futuro: las ‘casas inteligentes’ no son a prueba de hackers
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ciberdelincuentes

Varios especialistas advierten sobre los riesgos a los que quedarán expuestos en los próximos años los hogares que cuenten con todos sus artefactos conectados a Internet, y que puedan ser operados por sus dueños, por ejemplo, desde un smartphone. Los ciber delincuentes tendrán la capacidad para encender las electrodomésticos o las luces, pero también de abrir y cerrar las puertas de los inmuebles.

Los ‘hogares inteligentes’, aquellos que pueden controlados de forma remota por sus propietarios, aparece como el modelo de lo que serán las casas en el futuro. Si bien la idea de abrir o cerrar la propiedad, encender las luces o poner a funcionar un electrodoméstico e incluso verificar el vencimiento de algunos productos, todo desde un smartphone, es tentadora, lo cierto es que se quedará expuesto a sufrir hechos de inseguridad.

La particularidad será que esos episodios no estarán protagonizados por delincuentes tradicionales, sino por hackers.

Conforme estas tecnologías se vuelven más complejas, se abre un espectro más amplio de amenazas. Los delincuentes tendrán una entrada permanente a nuestro hogar, advierte Gunter Ollmann, director de tecnología de IOActive, firma de seguridad tecnológica de Estados Unidos, consultada por la agencia Bloomberg.

Se estima que para 2020 unos 26.000 millones de dispositivos podrían estar conectados a Internet, por encima de los 3.000 millones actuales, calcula la firma de investigación Gartner. Eso es casi cuatro veces la cantidad de smartphones, tablets y PC que estarán en uso. Ante esto, el objetivo pasa por conectar casi todo, desde autos, heladeras, monitores para vigilar a los bebés y lámparas hasta el inodoro.

El problema es que la seguridad de los datos no es algo a lo que los fabricantes de estos productos le presten mucha atención. Las fallas de seguridad de estos dispositivos podrían permitir que los hackers alteren la vida familiar, recojan valiosos datos personales o incluso utilicen la información robada para sacarles dinero a las víctimas”, dijo Ollmann.

Trustwave, una empresa estadounidense que ayuda a los clientes empresariales a combatir el ciberdelito, hackeó una conexión de Bluethooth que controla los inodoros que fabrica la japonesa Lixil Group.

“Esto podría permitir a los piratas informáticos, por ejemplo, abrir o cerrar la tapa del inodoro”, explicó Trustwave.
Incluso las propias compañías tecnológicas crearon dispositivos para desarrollar una casa inteligente que carecen de suficiente protección.
Un ejemplo de esto fue lo que ocurrió con la firma IOActive, que hackeó el sistema de automatización de una casa de Belkin International, una compañía que fabrica accesorios para teléfonos móviles y routers de wi-fi.

La caja WeMo de Belkin se conecta a un tomacorriente para controlar las lámparas, los ventiladores, las cafeteras eléctricas y otros aparatos por medio de una aplicación para smartphones.

IOActive encontró la manera de apoderarse de estos interruptores, convirtiéndolos en ‘fantasmas’ que pueden encender estufas y planchas, lo que constituye un peligro de incendio y un desperdicio de electricidad.

Belkin dijo que descubrió las vulnerabilidades y las corrigió antes de que IOActive las descubriera en un dispositivo más antiguo.
“Hay todo un telón de fondo de una economía en negro en la que los delincuentes sacan partido de tomar el control de los teléfonos y las computadoras”, dijo David Emm, investigador de seguridad de la firma de software de seguridad Kaspersky Labs.

“Lo que vamos a ver cada vez más es que otros aspectos de la vida son llevados hacia eso”, sentenció el especialista.

Fuente: El Cronista.com